Un llamado a la oración
Nuestros vecinos inmigrantes de nuestra ciudad enfrentan desafíos reales en este momento: incertidumbre, estrés y necesidades prácticas que pueden resultar abrumadoras. Creemos que una manera significativa de responder es orar con constancia, compasión y esperanza.
Te invitamos a registrarte para orar individualmente, con amigos o con tu iglesia, una vez por semana, intercediendo por las personas inmigrantes, las familias de nuestra comunidad y los agentes de ICE.
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos.’
Marcos 12:30-31